Un paseo sin tiempos, ni fronteras: la feria de Tristán Narvaja.
- 15 jun 2017
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Cada domingo el centro de la ciudad de Montevideo madruga y se pone en movimiento. Camiones, carpas, chatas y cajones apilados le van dando forma a un clásico paseo montevideano: la feria de Tristán Narvaja. Ubicada a lo largo , y anchos, de la calle homónima, ha dejado de ser una típica sucesión de puestos de frutas y verduras, para convertirse en una verdadera caja de Pandora. Entre los pregones de los feriantes, un mar de curiosos y potenciales compradores se van sumando al paisaje. Adornos antiguos, comestibles, discos de vinilo, cds, cuadros,revistas y libros usados; todo vale como oferta y hay demanda para todos los gustos. Los objetos que ya no tienen lugar en la casa pasan a ofertarse en Tristán Narvaja, la vestimenta que ya no forma parte del placard, también.
Acentos y sabores de importación
El aroma de la grasa caliente invade el ambiente, mientras que lugareños y turistas hacen fila para llevarse sus tortas fritas. Sin embargo, las tradicionales frituras uruguayas ya no son las protagonistas. Durante los últimos meses la oferta gastronómica se ha ido enriqueciendo gracias a muchos migrantes latinoamericanos que llegan a probar suerte en Uruguay, cocinando lo mejor de los sabores de su tierra. Es así que encontramos puestos de venta de arepas venezolanas, colombianas, también comida típica dominicana, y hasta comida china. Acentos y sabores que se mezclan, creando una mixtura exquisita.
Viajeros del mundo también aterrizan en " la Tristán Narvaja", y se suman a esta fiesta montevideana. Sorprendidos con la diversidad de objetos que se ofrecen en la feria, toda oportunidad de tomar una fotografía es bien aprovechada. Recorriendo la feria se confunden con los vecinos de la zona que deambulan y curiosean, mientras realizan las compras semanales y cargan sus changuitos. También están los montevideanos que llegan desde otros barrios a cambiarle la rutina a su domingo, y cuando terminan su recorrida se sientan en el Bar La Tortuguita, en el corazón de la feria y epicentro de la bohemia montevideana, a disfrutar de un plato casero, a un precio más que razonable.
Ya sabes, si el domingo te encontró en Montevideo, visitar la feria de Tristán Narvaja es un excelente plan. ¿ Y tú, ya la conoces?




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